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Bueno ya estamos en diciembre, el mes en el que, oficialmente, podemos comer todos los dulces que nos de la gana sin que nos remuerda la conciencia ( al menos no mucho). No sé vosotros pero yo antes de que comiencen las navidades ya me he puesto morado. Bueno, no me enrollo. El otro día puse una especie de SOS en mis redes sociales para ver qué dulce os gustaría que preparase para antes de Navidad; por unanimidad salieron las galletas de jengibre. Pero, ya me conocéis, les he dado un giro de tuerca y ¡voila! :os presento mis galletas de jengibre veganas sin gluten. Os va a encantar.


I put out a little “SOS” of sorts on Facebook last week asking you guys what type of baked treats you’d like to see on the blog before Christmas. Though I got a lot of replies the most common theme was gingerbread, and specifically to make it gluten free and vegan. When you talk, I listen! I got to work that same day and perfected a recipe by morning. Friends, I present to you both gluten free AND vegan gingerbread men!

Yo he utilizado harina de centeno integral, pero podéis usar cualquier harina blanca o integral. Es común que estas galletas lleven algún tipo de melaza además de azúcar, como por ejemplo sirope de agave, aunque podéis utilizar el sirope o la melaza que prefiráis. Las especias también podéis adaptarlas a vuestro gusto, aunque el jengibre es fundamental, ya sea en polvo o fresco. En cuanto al aceite, es mejor que tenga un sabor suave.

La leche es de avena pero cualquier leche vegetal os sirve. Si estáis hartos de verlas en las películas americanas y nunca las habéis probado, ¿a qué estáis esperando? ¿Las habéis hecho alguna vez en casa?


This batter is seriously decadent looking, no? But it’s deceptive as it actually has plenty of wholesome gluten free grains like buckwheat, brown rice and oat flour. It also includes one flax egg and a healthy heaping of molasses, which we all know is good for the soul. A few other basic ingredients and we have one bowl magic on our hands. Next? Chill, roll and stamp – my favorite part.

These little guys take a little tender care in the stamping process but once you get them on the tray you’re home free. And the good news is, if you’d rather not mess with cutting them into shapes, you can just roll them into little balls and bake them into some of the BEST, crispy-on-the-outside, tender-on-the-insider ginger cookies I’ve ever had. No joke!

Estas galletas suelen tener forma de corazón, hombrecillo o casa. Yo las he hecho con forma de muñequitos porque es la que más me gusta y porque tengo un molde especial para ello y hay que sacarle partido. Es común ponerles caritas y otros adornos con glasa, chocolate, gominolas y con todo lo que se os pueda ocurrir.


Look at that stack of gingerbread goodness. These guys are crispy on the edges, tender and slightly chewy in the center, packed with ginger, cinnamon and molasses flavorSeriously addictive and begging to be frosted.

I can fix that…

Las galletas de jengibre están hechas de pan de jengibre, un dulce típico de la gastronomía de norte de Europa, aunque su creador fue un monje armenio que tras mudarse a Francia transmitió su original y deliciosa receta a los monjes franceses.


For my frosting I went with a simple mix of powdered sugar, melted vegan butter and a dash of almond milk. This is the perfect and most simple frosting for these little dudes. OK, I lied. Stamping them out is my SECOND favorite step. Icing them is my first.

Bueno espero os haya gustado y entretenido mucho hacer las galletitas de jengibre con forma de hombrecillo. Hazlas para ti, tu familia o tus amigos; no hace falta tener la excusa de los niños. Luego les pones un cordoncito rojo de lana alrededor del cuello y los puedes poner en el árbol de Navidad. Lo pasareis genial.


I hope you enjoy my cookies! Make them for friends, for yourself, or with the little kiddos in your life. They will have a ball dotting on buttons and faces and tiny gingerbread man shoes. Maybe more fun than you (but I doubt it).

Ah, una cosa antes de irme. Si os ha sobrado algo y no os cabe en el molde, no lo tireis; le dais la forma tradicional de una galleta redonda y ya está. Así descubriréis el mágico sabor de jengibre en vuestro paladar. ¡Qué las disfrutéis!


And before I go, can I just say that making them into little rounds is my preferred way to go because although they aren’t as adorable, they taste like gingerbread MAGIC IN THE MOUTH. Get you some. Happy holidays, friends!


  • 275 gramos de harina (nosotros utilizamos de centeno integral)

  • 75 gramos de azúcar moreno

  • 1 cucharadita de bicarbonato

  • ½ de cucharadita de sal

  • 1 cucharadita y ½ de jengibre molido (o fresco)

  • ½ cucharadita de canela molida

  • ¼ de cucharadita de clavo molido

  • 50 gramos de aceite de oliva virgen extra

  • 50 gramos de leche de avena

  • 50 gramos de sirope de agave

  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)


  1. En un bol mezclamos los ingredientes secos: la harina, el azúcar, el bicarbonato, la sal y las especias.

  2. En otro bol mezclamos los ingredientes líquidos: el aceite, la leche de avena, el sirope de agave y el extracto de vainilla.

  3. Mezclamos los ingredientes secos con los líquidos hasta que queden bien integrados y obtengamos una masa compacta que sea ligeramente pegajosa pero que no se quede pegada a los dedos, si no, será muy difícil de trabajar. Puede que tengáis que añadir más o menos harina en función de la que utilicéis. Si se os queda muy seca, podéis echarle un poquito más de leche. Como no lleva huevo, podéis probar la masa sin miedo y rectificar el azúcar sin problema.

  4. Envolvemos la masa en un papel film y la dejamos reposar en la nevera durante 1 hora.

  5. Sacamos la masa, la estiramos con la ayuda de un rodillo hasta que tenga aproximádamente medio centímetro de grosor, la cortamos con el corta pastas y ponemos nuestras galletas en una bandeja con papel para hornear.

  6. Horneamos las galletas durante unos 8-10 minutos o hasta que estén doraditas con el horno (previamente precalentado) a 175 grados, en la altura central con calor arriba y abajo. Cuando estén hechas, las sacamos, las dejamos unos 2 minutos y las pasamos a una rejilla hasta que estén totalmente frías. Cuando las saquéis del horno puede que estén un poco blandas, pero se endurecen al enfriarse.


  • 1 flax egg

  • 1/2 cup brown sugar

  • 1/4 cup almond butter

  • 3 Tbsp molasses

  • 1/4 cup vegan butter, softened

  • 3/4 tsp ginger

  • 1/2 tsp cinnamon

  • 1/4 tsp nutmeg (optional)

  • 1/4 tsp salt

  • 1/2 tsp baking soda

  • 1 1/4 - 1 3/4 cups gluten free baking / pancake mix


  1. In a large mixing bowl, prepare flax egg by mixing flax and water and letting rest for 5 minutes.

  2. Add softened butter, molasses, almond butter, brown sugar, salt, spices, baking soda and beat on a low with a mixer, or vigorously whisk.

  3. Add gluten free flour to the wet ingredients and stir with a wooden spoon. Stir until well combined. Your dough should hold its shape when pressed, but not feel dry. I found that 1.5 cups was about the perfect amount, but this will depend on your blend.

  4. Cover and chill dough for at least one hour, preferably overnight.

  5. Preheat oven to 350 degrees.

  6. Carefully roll out dough to a little thicker than 1/8 inch between two sheets of plastic wrap or parchment/wax paper, generously sprinkling the bottom layer and the top of the dough with white or brown rice flour before rolling. You don't want it too thin or they'll be too crisp.

  7. Remove top sheet and, working quickly, dip your cookie cutters in rice flour and cut out shapes. Next, lift the plastic wrap (with all of the dough) and place it on a baking sheet or large plate and freeze for 5 minutes to let them firm up. This will make them easier to transfer to your baking sheet for baking.

  8. Next, use a lightly floured spatula to carefully transfer the cookies to a baking sheet, working quickly. Leave 2 inches for spreading.

  9. Bake for 8-10 minutes or until they appear only slightly browned on the edges. They'll continue firming up as they sit on the pan. Let rest on the pan for 2-3 minutes, then transfer to a cooling rack.

  10. Once cooled, decorate with frosting or sprinkle with powdered sugar. I think a perfect, simple frosting option is piping on a mix of 2 cups icing sugar, 1 Tbsp melted butter, and 1-2 Tbsp almond milk. Just make sure it's on the thicker side so it doesn't run.

  11. Store covered at room temperature for several days. Freeze for longer term storage. The batch should make between 25-35 cookies, depending on the size of your cookie cutter / or if you decide not to cut them and roll them into balls.


* If you don't want to cut them out into shapes (as it is a bit onerous with the dough being so tender), after chilling simply roll 1 Tbsp amounts of dough into balls, freeze for 5 minutes, then bake for 10-12 minutes.

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