Buscar

¿CALCETINES BLANCOS CON ZAPATOS? SÍ, AHORA SON TENDENCIA



Los calcetines blancos levantan cejas a cada paso, sobre todo si se llevan con zapatos negros. Sí, todavía hoy en 2022, en la era del "todo se puede". La razón es sencilla, la denostada estética de los años 80.

Los calcetines deportivos no son nada nuevo, por muy modernos que nos creamos. El problema de los más puristas surge cuando se sacan de contexto. Si revisamos la línea del tiempo, los calcetines blancos se popularizaron a principios del siglo XX con el auge de los deportes al aire libre. No los practicaba cualquiera, sino quien tenía tiempo, y de eso solo disponían las clases más pudientes. Por supuesto, no jugaban de cualquier forma, sino de impecable blanco y sin rebasar los límites del buen gusto: trajes, pantalones con pinzas, jerséis trenzados y, claro está, calzado y calcetines a juego. Y así nuestros protagonistas quedaron enmarcamos en el ámbito deportivo.

 

White socks raise eyebrows at every step, especially when they are worn with black shoes. Yes, even today in 2022, in the era of " all can do ". The reason is simple, the reviled aesthetics of the 80s.

Sport socks are nothing new, no matter how modern we think we are. The problem for purists arises when they are taken out of context. If we review the timeline, white socks became popular in the early twentieth century with the rise of outdoor sports. They were played not by just anyone, but by those who had the time, and that was only available to the wealthier classes. Of course, they didn't just play in any old way, but in impeccable white and without going beyond the limits of good taste: suits, pleated pants, braided sweaters and, of course, shoes and socks to match. And so our protagonists were framed in the sporting sphere.



Pero, ¿cuándo llegan realmente la rebeldía y las cejas enarcadas? Alrededor de los años 50, cuando los agitadores Teddy Boystomaron las calles londinenses. Aquellas bandas adolescentes que pretendían recuperar el estilo eduardiano de los dandys hicieron de su estética una reivindicación en sí misma: trajes impecablemente entallados, pantalones cerilleros y zapatos pulidos que subrayaban con ¡sorpresa! calcetines blancos. Una locura estética.

De ahí saltamos a la década de los 80 y el boom por el fitness. Los cuerpos musculados y vitaminados eran la norma. Los gimnasios se llenaron a rebosar y la moda los transcendió, llevando todo su vestuario a las calles. Fue entonces cuando los cantantes, individuos no siempre relacionados con el buen gusto, se apropiaron de los calcetines: MichaelJackson es el más reconocible, pero también se los calzaron AxlRose –mezclándolos con camiseta y americana como si fuese un adolescente abrazando el streetwear en 2019– o TheSpecials en la portada de sus discos.

 

But when did rebellion and raised eyebrows really arrive? Around the 1950s, when the agitating Teddy Boys took to the streets of London. Those teenage bands that sought to recapture the Edwardian style of the dandies made their aesthetics a vindication in itself: impeccably tailored suits, waxed pants and polished shoes underlined with - surprise! white socks. Aesthetic madness.


From there we jump to the 80s and the fitness boom. Muscled and vitaminized bodies were the norm. The gyms were filled to overflowing and fashion transcended them, taking their entire wardrobe to the streets. It was then that singers, individuals not always associated with good taste, appropriated the socks: MichaelJackson is the most recognizable, but they were also worn by AxlRose - mixing them with a T-shirt and blazer as if he were a teenager embracing streetwear in 2019 - or TheSpecials on the cover of their albums.



Lo que pocos esperaban pasados los años es que la moda deportiva y la estética ochentera invadirían de nuevo y poco a poco diferentes estadios del armario formal hasta apoderarse de él. A principios de 2010, la estética sporty inició su particular reconquista más allá de los gimnasios.

Primero fueron pequeños detalles, como jerséis formales con tejido de sudadera, pantalones con goma en los tobillos (bautizados como joggers), zapatillas blancas de corte retro (con las Stan Smith como estrellas absolutas) y, por supuesto, los calcetines blancos. "Athleisure" lo llamaron los entendidos en moda, algo así como "chándal de vestir". Las firmas de lujo lo pillaron rápido y lo adaptaron a sus propuestas, incluidos los calcetines deportivos. Louis Vuitton, Paul Smith, Pal Zileri, Versace o Haider Ackermann, entre otros, plantaron a sus modelos zapatos negro azabache con calcetines blancos puros en un acto de rebeldía con precedente.

 


What few expected over the years is that sporty fashion and eighties aesthetics would invade again and gradually invade different stages of the formal closet to take it over. At the beginning of 2010, the sporty aesthetic began its particular reconquest beyond the gyms.

First there were small details, such as formal sweatshirts with sweatshirt fabric, pants with elastic at the ankles (baptized as joggers), white retro sneakers (with the Stan Smith as absolute stars) and, of course, white socks. "Athleisure" the fashion connoisseurs called it, something like "dressy tracksuit". Luxury brands caught on quickly and adapted it to their offerings, including athleisure socks. Louis Vuitton, Paul Smith, Pal Zileri, Versace or Haider Ackermann, among others, planted jet black shoes with pure white socks on their models in an act of rebellion with precedent.



En aquel momento, la cosa quedó ahí, en un par de fotos y algún trendsetter –esa gente que establece las tendencias– probando el binomio. Sin embargo, la calle sigue con sus normas tradicionales mientras la moda no desiste y en 2019 nos vuelven a insistir. Celine es la principal abanderada de esta moda. Sus chicos desfilaron para el otoño / invierno 2019 con un armario híbrido entre los Teddy Boys de los 50 y la estética de las estrellas del rock de los 80: trajes con hombros marcados, corbatas extra finas, cinturas estrechas, pantalones cerilleros y mocasines y creepers adornados con calcetines blancos.

No solo de ahí llega la influencia, la música sigue dando la nota con artistas como Tyler de Creator, que ha hecho del look retro –y los pantalones cortos con calcetines altos– su bandera estética. La pregunta es, ¿llegará alguna vez este combo a la calle para normalizarse o quedará siempre sujeto a desfiles, agitadores estéticos y artistas de carreras fulgurantes?

 

At that time, it remained that way, just a couple of photos and some trendsetter -those people who set the trends- trying the binomial. However, the street continues with its traditional rules while fashion does not desist and in 2019 they insist again. Celine is the main standard bearer of this fashion. Her boys paraded for fall / winter 2019 with a hybrid closet between the Teddy Boys of the 50s and the aesthetics of the rock stars of the 80s: suits with marked shoulders, extra thin ties, narrow waists, matchstick pants and loafers and creepers adorned with white socks.

Not only does the influence come from there, music continues to make a splash with artists like Tyler from Creator, who has made the retro look - and shorts with high socks - his aesthetic flagship. The question is, will this combo ever make it to the street to become normalized or will it always be subject to parades, aesthetic agitators and artists with blazing careers?