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HOLA ZAMORA


¡Qué ganas tenía de conocer Zamora! Hace unos años estuve a punto de ir en Semana Santa pero al final el plan se torció y me quedé con las ganas...hasta que, por fin, el pasado fin de semana surgió la oportunidad y fui.

Cogí el nuevo AVE que une Madrid con Zamora y allí me planté en poco más de una horita a disfrutar del vino, de la comida, y sobre todo a ver y aprender. A ver sus maravillosos edificios de estilo modernista, coloridos y divertidos. A ver el atardecer en lo alto de la ciudad junto al río Duero y a aprender un poco más de nuestra historia a través de su peculiar y abundante arte románico.

Me da la impresión de que Zamora ha sido la gran olvidada de Castilla y León y que ni ellos mismos saben lo bonita y acogedora que es su ciudad. Espero que eso cambie y que, de una vez por todas, llegue la hora de Zamora.


 

I couldn't wait any longer to know Zamora! A few years ago I was about to go there on Easter but I finally I couldn't make it...but last weekend I took the high speed train from Madrid to Zamora and in about an hour I step the city. And here I am, ready to drink its tasteful red wines, eat some tapas and learn on Romanesque art which is everywhere in downtown.

There is plenty to see in Zamora, history has left an imprint in the city in the form of small Romanesque churches, stone walls, fortresses and castles. Discover also charming places nearby the city, like the town of Fermoselle, Benavente, la Hiniesta, Puebla de Sanabria and the amazing lake of Sanabria, or Toro where delicious Spanish wines are produce

I got the feeling that Zamora has been lost behind by the governments for a quite long time and the locals have no idea how wonderful the city looks like. Anyway, I am sure that it's time is getting closer again.






El que Zamora sea una ciudad pequeña es su gran ventaja: todo está a un tiro de piedra, por lo que no necesitarás coger taxis o autobuses para desplazarte de un sitio a otro. El centro de la ciudad es como estar en un mega museo del Románico al aire libre, no en vano Zamora posee el mayor número de monumentos románicos por metro cuadrado del mundo. Es entonces cuando me doy cuenta lo pujante, influyente y trascendental que tuvo que ser Zamora. Su edad de Oro va de los siglos X al XIII, cuando se configura su estructura urbana y se alzan la mayoría de sus monumentos más representativos. Al finalizar la Edad Media, Zamora era uno de los principales centros urbanos de Castilla.

Como casi todo el arte de la época era religioso, la ciudad tiene 22 iglesias románicas cada cual más impresionante. No os perdías la Catedral ni el Castillo, remodelado por el arquitecto zamorano Francisco Somoza, artífice de muchas rehabilitaciones de la ciudad.


 

Zamora is a charming ancient city with Romanesque churches (12th century), a cathedral and a castle, with beautiful views of the city. The Romanesque cathedral took only 23 years to build and it is filled with light. It is one of the oldest church in the region. At the back of the cathedral, you will find the Casa Del Cid or Casa de Arias Gonzalo. El Cid was a nobleman and military leader, and a national hero in Castille. After visiting the half dozen Romanesque churches (with free entries), you can head to the Roman bridge that crosses the river, where you can take the best pictures as you get a full view of the old town. There are many tapas restaurants where you can mix with the zamoranos. The city has a reputation of being very welcoming and friendly. The Abastos Market is a place to go for foodies. It is a typical market from the early twentieth century. It has a structure in metallic iron, a red brick facade, and curved windows. You will get to see (and taste) the best fresh products in the region. Do not miss the Cathedral and the Castle renew by the zamorano architect Francisco Somoza who has done many improvements in the city







Aparte de las joyas del Románico Zamora guarda una pequeña sorpresa: pertenece al selecto grupo de ciudades que conforman la Ruta europea del Modernismo, debido a la calidad y belleza de los edificios de este estilo que allí se encuentran

Y es que tras la atonía que siguió al esplendor del Románico, Zamora vivió una segunda edad de oro arquitectónicamente hablando gracias a figuras como el que fuera uno de los precursores del Modernismo, el barcelonés Francisco Ferriol, discípulo de Lluís Domènech i Montaner, que llegó a Zamora en 1808 como arquitecto municipal.

En total son 19 edificios situados casi todos en la calle Santa Clara, en pleno corazón de la ciudad, y ellos se pueden apreciar las tres variantes del modernismo. La Zamora modernista forma parte de una Ruta internacional de ciudades que poseen monumentos de este estilo como Budapest, París o Moscú.


 

Zamora has experienced important urban and arc