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LOS MEJORES SMARTWACTHES PARA COMPRAR HOY MISMO



¿Son los smartwatches o los relojes inteligentes el futuro del sector o, simplemente, un truco para comprar? ¿Tienen estilo, o no? ¿Verdaderamente los necesitamos, o no? Lo que sí es cierto es que los smartwatches se han convertido en el mayor revulsivo en el negocio de los relojes desde el lanzamiento del primero de Apple en 2015. Aunque, para ser justos, hay que decir que los fabricantes de relojes llevan décadas intentando incorporar más funcionalidad a sus productos, mucho antes de la llegada del smartphone.

Por ejemplo, Hamilton lanzó el primer reloj digital con LED en 1972; luego llegaron los primeros relojes con calculadora de Timex y Casio y en 1982 Seiko creó un reloj con televisión incorporando dos años más tarde su primer terminal informático de pulsera. En la década de los 90 se lanzaron los primeros relojes "buscapersonas" y Microsoft lanzó un "smartwatch" -así es como lo llamó- en 2003.

Como veis los relojes siempre han sido más inteligentes, pero fue el de Apple -y más concretamente la posibilidad de vincularlo a un smartphone- el que cambió las reglas de juego. Eso sí, aún queda por ver si estamos ante un moda pasajera o, definitivamente, los smartwatches han llegado para quedarse.

 

The future of watches or a gimmick? Stylish, or not so? Smartwatches have been the biggest disruptor in the timepiece business ever since the first Apple watch was released in 2015. But, of course, watchmakers have been trying to pack more functionality into their products for decades, long before the advent of the smartphone.

Hamilton launched the first LED digital watch in 1972; Timex and Casio’s first calculator watches came out a few years later; in 1982 Seiko created a watch with an in-built TV, and two years later its first wrist-worn computer terminal; there was a pager watch in the 1990s; and Microsoft actually launched a ‘smartwatch’ – that’s what it called them – back in 2003.

Watches have always been getting more intelligent. But it was Apple’s – and more specifically the ability to link it to a smartphone – that was the game changer. Just how far that game has changed, or will, remains to be seen.



¿QUÉ HACE QUE UN RELOJ SEA UN SMARTWATCH?


Desde ell principio todos vimos al teléfono móvil como un ordenador de bolsillo, y ahora el smartwatch aspira a convertirse en lo mismo pero para nuestra muñeca, aunque por el momento, cualquier funcionalidad avanzada depende de su conexión con un smartphone cercano.

Otra cosa es si necesitas o no un smartwatch. Funcionan bien como relojes de fitness y quizás para los que viajan mucho (por aquello del cambio horario). Pero, más allá de eso, es en realidad un reloj para todos aquellos que son demasiado perezosos y no quieren sacar su teléfono del bolsillo; es decir, un medio para echar un vistazo rápido o acceder a muchas de las aplicaciones que el usuario utiliza.

Al menos, así es como la industria relojera tradicional tiende a verlos; más como una novedad que como una verdadera competencia. Al fin y al cabo, un reloj mecánico es algo muy diferente: una expresión de artesanía y materiales que, posiblemente, evoca algo emocional más que práctico.

Dicho esto, los afamados fabricantes de dichos relojes observan con cierto nerviosismo el auge de los smartwatches. Y es que algunos estudios sugieren que las personas criadas con tecnología móvil no sólo tienen cada vez menos interés en llevar un reloj, sino que, si se les convence de que lo lleven, esperan que haga algo más que dar la hora.

 

First the mobile phone became, in effect, a computer in our pocket. Now the smartwatch looks – with further miniaturisation – to become a computer on our wrist, or at least an extension of one. For the time being, any advanced functionality is dependent on its connection to a nearby smartphone.

Whether you need a smartwatch is another matter – they work well as fitness watches and perhaps for those who travel a lot. But beyond that it’s really for those, in a sense, too lazy to get their phone out of their pocket – a means of getting a quick glimpse or access to many of the apps the wearer uses.

At least, that’s how the Swiss watch industry tends to see them – more as novelty than real competition. After all, a mechanical watch is a very different thing – an expression of craft and materials that, arguably, evokes something emotional rather than practical.

That said, the famed makers of said watches are eyeing the boom in smartwatches somewhat nervously. This is because some studies have suggested that people raised on cellular tech not only have diminishing interest in wearing a watch full stop, but if they can be convinced to wear one, they expect it to do more than just tell the time.



LOS MEJORES SMARTWATCHES DEL MERCADO

APPLE WATCH SERIES 4

No fue el primero, pero gracias a los seguidores de la marca, el smartwatch de Apple ha despertado el interés por un producto que a veces se considera más un capricho que una mejora. Como ocurre con cualquier tecnología de nueva generación, se pretende que sea lo mismo que antes, pero mejor, y la Serie 4 lo es: una pantalla más grande, botones más grandes, sensores mejorados y un mejor rendimiento, incluyendo una carcasa de cerámica y cristal, que mejora la señal celular y hace que realizar llamadas con el reloj sea ahora una propuesta real.

Eso sí, puede que hablar con la muñeca os resulte todavía extraño, pero, lo mismo que los auriculares Bluetooth nos hicieron hablar solos, es sólo cuestión de tiempo que la tecnología modifique nuestro comportamiento y lo extraño se convierta en algo normal

 

It wasn’t the first, but thanks to the brand’s cultish following, Apple’s smartwatch certainly fired up interest in a product sometimes dismissed as more gimmick than benefit. As with any next-gen tech, it’s meant to be the same as before, but better, and the Series 4 is that: a larger screen, bigger buttons, improved sensors and better performance, including a ceramic and crystal case back, which improves cellular signal and makes performing calls with the watch now a real proposition.

If that is, talking into your wrist doesn’t still strike you as odd. But then, like Bluetooth ear-pieces gave us people talking to themselves, it’s only a matter of time before tech re-moulds our behaviour and the strange becomes mainstream.

RELOJ GALAXY DE SAMSUNG

Al igual que el Apple Watch es para los fans de Manzana, el reloj Galaxy es para los fanáticos de Samsung, (el ecosistema de su smartwatch importa y mucho). Sin embargo, a diferencia del estilo de ciencia ficción del Apple Watch, el Galaxy esconde su funcionalidad bajo el proverbial celemín: con esa caja de acero inoxidable y el bisel de estilo reloj de buceo, parece mucho más convencional de lo que es.

El bisel, de hecho, es la forma en que se navega por las aplicaciones del Galaxy, un método posiblemente más adecuado y satisfactorio que los grandes dedos en una pequeña pantalla táctil. También es bueno para el fitness, incluida la natación. Se trata de un smartwatch que incluso es resistente al agua hasta 50 metros

 

As the Apple Watch is for fans of Apple, so the Galaxy watch is for fans of Samsung – as with so much tech, the ecosystem of your smartwatch often matters. Unlike the sci-fi style of the Apple Watch, however, the Galaxy hides its functionality under the proverbial bushel – with that stainless steel case and diving watch-style bezel, it looks much more conventional than it is.

The bezel, in fact, is how you navigate the Galaxy’s applications, arguably a more satisfying method than big fingers on a tiny touchscreen. It’s good for fitness too – including swimming. This is a smartwatch that’s even water-resistant down to 50m

MONTBLANC SUMMIT 2

El exterior de este reloj es impecable: el acero DLC (o "recubrimiento de diamante") o el titanio de grado 2 son las opciones, pero, para los entendidos en tecnología, el interior también es impresionante. El Summit 2 tiene un nuevo chip Qualcomm Snapdragon 3100 que proporciona al usuario una duración de la batería de hasta una semana entre cargas en modo "sólo tiempo".

Con el sistema operativo Wear OS de Google, Montblanc ha recurrido claramente a los expertos en materia de tecnología y se ha centrado en su propio hardware, aunque de forma inteligente. Los pulsadores tradicionales lanzan las aplicaciones que elijas

 

You can’t fault the exterior of this watch – DLC (or ‘diamond-like coated’) steel or grade 2 titanium are options – but then, to the tech-literate, the interior is impressive too: the Summit 2 has a new Qualcomm Snapdragon 3100 chip. One benefit of being the first smartwatch to have this is that it gives the wearer (a claimed) battery life of up to a week between charges on ‘time-only’ mode.

With Google’s Wear OS, Montblanc has clearly gone to the experts for the techy stuff and focused on the hardware itself – but in a clever way too. Those traditional pushers launch apps of your choosing

TAG HEUER CONNECTED MODULAR 45

Tag Heuer fue uno de los primeros grandes nombres de la relojería de lujo en abrazar la idea del smartwatch, en lugar de verlo como el enemigo. "No podemos ignorar la tendencia", dijo el entonces CEO de la marca, Jean-Claude Biver, cuando se lanzó la serie Connected. "Como marca de lujo con un precio de entrada 'asequible' no podíamos pasar por alto el reloj conectado. Debemos adaptarnos a los gustos de una generación más joven".

El Connected, que a menudo se considera el mejor smartwatch Android del mercado, si bien es el más caro, y el primer smartwatch con certificación "Swiss Made", tiene un diseño modular, lo que significa que hay 4.000 opciones de material para la caja y las asas, el color del bisel, el tipo de correa, etc., para que el reloj sea más personal.

 

Tag Heuer was one of the first big names in luxury watchmaking to embrace the idea of the smartwatch, rather than to see it as the enemy. “We can’t ignore the trend,” as the brand’s then CEO Jean-Claude Biver put it when the Connected series was launched. “As a luxury brand with an ‘affordable’ entry price we could not miss the connected watch. We must adapt to tastes of a younger generation.”

Often reviewed as the best, if most expensive, Android smartwatch on the market – it’s the first smartwatch to achieve ‘Swiss made’ certification too – the Connected has a modular design, meaning there are some 4000 options of case and lug material, bezel colour, strap type and so on to make the watch more your own.

FREDERIQUE CONSTANT SMARTWATCH

Aunque el abismo entre los smartwatches y lo que la industria relojera suiza podría llamar un reloj "de verdad" se está cerrando, todavía se tiene la sensación de que son dos mundos distintos. Frederique Constant es uno de los primeros fabricantes de alta gama en producir modelos que son relojes muy clásicos por fuera, pero -gracias a una asociación con Alpina y una empresa tecnológica de Silicon Valley- por dentro son capaces de comunicarse de forma bidireccional con un smartphone.

Toda la información relativa a las alertas, la monitorización del sueño, el seguimiento de la actividad, etc...se muestra con las manecillas analógicas tradicionales, lo que salva la estética aunque, posiblemente, a costa de la utilidad. Ha habido retos técnicos", explica el jefe de relojería de Frederique Constant, Pim Koeslag.

"Normalmente, por ejemplo, los dispositivos conectados son esencialmente de plástico para ayudar a la transmisión de las ondas de radio, y el acero inoxidable no es tan bueno para eso. Así que tuvimos que repensar la esfera para permitir la transmisión a través del cristal; no se puede empezar a utilizar materiales que no se asocian a la relojería de alta gama". Los resultados podrían fomentar un replanteamiento del mercado de la relojería y de lo que es un reloj "inteligente"".

 

Although the gulf between smartwatches and what the Swiss watch industry might call a ‘proper’ watch is closing, there’s still a sense that these are two distinct worlds. Frederique Constant is one of the first high-end makers to produce models that are very much classic timepieces on the outside, but – thanks to a partnership with Alpina and a Silicon Valley tech company – on the inside capable of two-way communication with a smartphone.

All info regarding alerts, sleep monitoring, activity tracking and the like is displayed using traditional analogue hands – which saves the aesthetic albeit, arguably, at the cost of utility. “There [have been] technical challenges, explains Frederique Constant’s head of watchmaking Pim Koeslag.

“Normally, for example, connected devices are essentially plastic to assist the transmission of radio waves, and stainless steel is not so good for that. So we had to rethink the dial to allow transmission through the glass – you can’t just start using materials not associated with high-end watchmaking. The results might encourage a re-think of the watch market and what a ‘smart’ watch is.”

FOSSIL COMMUTER SMARTWATCH HÍBRIDO

Si el mundo de la relojería distinguía antes entre los relojes serios y los de moda, la llegada del smartwatch ha abierto un nuevo mercado para los fabricantes de estos últimos. Dado que la tecnología de un smartwatch se queda rápidamente obsoleta, poca gente quiere gastar demasiado en uno en primer lugar. Tampoco los relojes "de moda" están sujetos a los mismos estándares de fabricación que los "serios".

Por ello, Fossil presenta un modelo híbrido que, al carecer de pantalla táctil, resulta más asequible o también más necesitado de energía. El Commuter parece haber sido diseñado en un elegante estudio de Escandinavia, pero sus manecillas zumban y su vibración te indica que consultes tu teléfono para recibir diversas alertas.

 

If the watch world once made distinctions between serious watches and fashion ones, the advent of the smartwatch has opened up a new market for makers of the latter. Since the tech in a smartwatch is quickly outmoded, few people want to spend too much on one in the first place. Nor are ‘fashion’ watches beholden to the same standards of make as the ‘serious’ ones.


Enter the likes of Fossil, with a hybrid model – one which, typically lacking a touch screen, makes it more affordable or power-hungry too. The Commuter looks as though it was designed at a swanky studio in Scandinavia, but its hands whizz and its vibration whirs to tell you to check your phone for various alerts

HUAWEI WATCH 2 SPORT

Por cada smartwatch que intenta parecerse a uno mecánico de alta gama, hay un modelo que se complace en abrazar la vida útil inherente a la tecnología con una estética mucho más sencilla. Así, el Huawei Watch 2. Puede parecer un poco de plástico (a pesar de que tiene un bisel de cerámica a prueba de arañazos) y un poco voluminoso. Nada de eso es real.

Cuenta con 4 GB de almacenamiento para música, GPS, wifi, bluetooth, conectividad 4G y -como muchos smartwatches- incluye un conjunto de juguetes para ayudar a tu rutina de ejercicios, como un monitor de ritmo cardíaco en tiempo real, una aplicación de salud dedicada, un servicio de entrenamiento y estadísticas de entrenamiento. En realidad no te hará hacer ejercicio -quizás una pequeña descarga eléctrica cada minuto hasta que empieces a moverte funcione- pero es un buen compañero cuando lo haces.

 

For every smartwatch trying to look like an upscale mechanical one, there’s a model happy to embrace the inherent shelf-life in tech with a more bare bones aesthetic. And so the Hu