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BONJOUR BRUXELLES, ME ENCANTA VOLVER A VERTE


The Trendy Man en Bruselas

No sé si os he comentado que yo viví tres años en Bruselas. Fue una época...extraña. Quizás yo no pasaba por mi mejor momento personal y la pagué con esta ciudad. Cuando me fui juré no volver a pisarla nunca más. Hoy día reconozco lo injusto que fui; en aquel momento no supe ver la ciudad en la que vivía y ahora ( espero que con la lección aprendida de la asignatura de la vida) por fin he hecho las paces con Bruselas.

Y "voilá" ahora, por fin, disfruto de toda la variedad de sus chocolates ( que son cientos y buenísimos), sé apreciar sus cervezas ( mi favorita la de frambuesa, os juro que su sabor es alucinante) veo sus edificios modernistas por todas partes, disfruto muchísimo en las librerías enormes llenas de comics y cuando llueve ( que es un día sí y el otro también) ya no me importa tanto. Para eso están los paraguas,¿no?


 

I do not know if I have mentioned you before that I lived in Brussels for three years. It was a...strange time in my life . Maybe I did not go through my best moments and I blamed the city for that. Anyway, when I left Belgium I vowed never to step on again .

Today I recognize I was unjust. At that time I couldn't appreciate the city I lived in and now (with my lesson on life learned) I have finally made ​​peace with Brussels.

And ' voila " now, finally , I enjoy all the variety of chocolates (which are hundreds and very good) , I appreciate its beers (my choice is the raspberry, I swear it tastes amazing) I can see its modernist buildings in any corner, I really enjoy the huge libraries full of comics and when it rains (which is every other day) I do not care so much. We have umbrellas , right?



Los parques de Bruselas son espectaculares.

Miguel Biedma en Bruselas

Calles de Bruselas

Todos las ciudades y los países tienen una fama; por bonita, por fea, por cara, por barata y a Bruselas le tocó la de aburrida ciudad de tecnócratas. ERROR. Nada que ver. Es verdad que es la sede de multitud de organismos internacionales como la UE, la OTAN, etc (son incontables) pero eso no la hace aburrida, la hace internacional y muy cosmopolita.

Aquí encontraréis gente de todos los países del planeta ( literalmente de TODOS) cada uno con su cultura, su lengua, su forma de vestir, su gastronomía y eso deja huella en la ciudad. Con todo Bruselas no renuncia a sus raíces, así que si queréis sumergiros en su cultura tenéis que hacer ruta de cervezas por los alrededores de su maravillosa Grand Place, comer bombones hasta caer en Pierre Marcollini, degustar mejillones en Chez Leon e ir al Museo de Tintin. Y, por supuesto, no olvidarse de los Gofres¡


 

Certainly, don’t let its unjustified reputation as a dull, faceless centre of EU bureaucracy deter you: in postwar years, the city has become a thriving, cosmopolitan metropolis, with top-flight museums and architecture (including a well-preserved late seventeenth-century centre), a superb restaurant scene and an energetic nightlife.

Moreover, most of the key attractions are crowded into a centre that is small enough to be absorbed over a few long days, its boundaries largely defined by a ring of boulevards – the “petit ring”, or less colloquially, the “petite ceinture”.

First-time visitors to Brussels are often surprised by the raw vitality of the city centre. It isn’t neat and tidy, and many of the old tenement houses are shabby and ill-used, but there’s a buzz about the place that’s hard to resist.


The Trendy Man paseando por las calles de Bruselas


¿Los gatos son de verdad o de mentira?

El tema de los bombones merece mención aparte. Si os gusta el chocolate ( es mi perdición) aquí estaréis en el paraíso. En este país todo el cacao es de categoría A; es decir de máxima calidad y elaboración por lo que cada bombón que os comáis estaréis probando una obra de arte. Los dependientes se ponen guantes para venderlos y , no os exagero, hay más de 7000 variedades de sabor (¡ y sólo una vida para probarlos todos!) Quizás los Godiva sean los más conocidos pero a mi me vuelven loco los de Pierre Marcolini y los de la chocolatería Marie.


 

Brussels is mostly famous for three edible/drinkable delights: waffles, beer and chocolate. As you can imagine (or maybe you’ve already noticed), there are several waffle stands on different street corners and even more chocolate shops. Just pick one, step inside, and be amazed. Some shops allow customers to taste their delicacies to help make choosing easier. If you have a sweet tooth, go find yourself a chocolate shop – you won’t be disappointed. My choices are Pierre Marcollini and Marie, both are amazing, but any chocolate has hight quality, so you'll love it.



La cerveza en Bélgica es asunto de interés nacional. Si en España tenemos unos vinos recocidos internacionalmente aquí los pasa lo mismo con sus cervezas. Se producen más de 600 tipos e incluso hay lugares que te las hacen al instante mezclando los sabores que quieras. A mí con la cerveza me pasa como con la tortilla de patatas, me gustan muy hechas. Por eso os recomiendo una buena Maredsous o la sabrosísima Grimbergen.


 

How can you not love a country known for its love of waffles, chocolate, French fries, and beer? Belgium is my version of Guns 'n' Roses' Paradise City, where the grass is green and the beers are plenty. And not only are the beers of Belgium vast in quantity, they're vast in quality, diversity, and cultural importance. Every beer that we credit to the country's name seems to have a history and character that's independent of its neighbors on the shelf. If you're put off by intensely bitter IPAs or bland canned lagers, the Belgian beer section at your local bottle shop may be a good place to start your love affair with beer. My choices are Maredsous and super tasty Grimbergen.


La cerveza es un clásico en Bruselas
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