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OLAF OTTO BECKER Y SUS IMPRESIONATES FOTOS SOBRE EL DESHIELO EN GROENLANDIA



En 2003, el fotógrafo alemán Olaf Otto Becker viajó al fiordo helado de Ilulissat en Groenlandia. Ubicado a 240 kilómetros al norte del círculo polar ártico, el paisaje conmovió tanto a Becker que lo llevó a tomar un nuevo camino en su carrera artística. Desde entonces, el fotógrafo ha hecho más de una docena de viajes a la zona para capturar su belleza, pero también sus cambios.

El resultado es una serie de proyectos a largo plazo que rinden homenaje al increíble paisaje de Groenlandia, a la vez que dan a conocer los grandes cambios que se están produciendo en él. Como aventurero que es, Becker está dispuesto a arriesgarlo todo para conseguir la foto perfecta y, como tal, ha amasado un impresionante portafolio de imágenes.

 

In 2003, German photographer Olaf Otto Becker traveled to the frozen fjord of Ilulissat in Greenland. Located 240 kilometers north of the Arctic Circle, the landscape moved Becker so much that it led him to take a new path in his artistic career. Since then, the photographer has made more than a dozen trips to the area to capture its beauty, but also its changes.

The result is a series of long-term projects that pay homage to Greenland's incredible landscape, while also shedding light on the great changes taking place there. The adventurer that he is, Becker is willing to risk it all to get the perfect shot and, as such, has amassed an impressive portfolio of images.




En muchas fotografías, los icebergs aparecen estar aislados en el agua. Estos fragmentos se reflejan en el mar, mientras el brillo azul helado de la nieve cambia de color con la luz. Los icebergs son capturados casi como si Becker estuviera haciendo un retrato. Sentados ahí, flotando en el agua, cada uno tiene su propia personalidad. Al mismo tiempo, Becker no ignora el amplio paisaje de la zona. Algunas fotografías dan una gran sensación de escala, ya que el agua fluye a través del hielo, creando estelas de color azul claro a su paso.

 

In many pictures, icebergs seem to be isolated in the water. These fragments are being reflected in the sea, while the icy blue glow of the snow changes color with the light. The icebergs are captured almost as if Becker were making a portrait. Sitting there, floating in the water, each has its own personality. At the same time, Becker does not ignore the broad landscape of the area. Some photographs give a great sense of scale, as the water flows across the ice, creating light blue trails in its wake.




A través de su serie Línea discontinua, podemos ver las devastadoras consecuencias del cambio climático en el derretimiento de los glaciares. Becker llegó por primera vez a los fiordos Ilulissat Icefjord, localizados al oeste de Groenlandia, en el año 2003. Lo que vio le dejó tan trastocado, que terminó volviendo un total de 14 veces más.

Los glaciares, de gigantescas dimensiones, se resquebrajaban ante el incremento de las temperaturas y terminaban por caer al agua, rompiéndose y derrumbándose ante sus ojos. La impotencia y la rabia le llevaron a embarcarse solo en una balsa de goma para recorrer los 4.000 kilómetros de costas groenlandesas en plena noche.

 

Through Becker's series Dotted Line, we can see the devastating consequences of climate change on the melting glaciers. Becker first came to the Ilulissat Icefjord, located west of Greenland, in 2003. What he saw so shocked him that he ended up returning a total of 14 more times.

The glaciers, of gigantic dimensions, were cracking in the face of rising temperatures and ended up falling into the water, breaking and collapsing before his eyes. Impotence and rage led him to embark alone on a rubber raft to travel the 4,000 kilometers of Greenlandic coastline in the middle of the night.




Las imágenes de Olaf Otto Becker son testigos de la paulatina pero progresiva transformación del mundo en el que vivimos. Una llamada de atención ante la emergencia climática, un reflejo de lo que nuestras acciones sobre la Tierra provocan y, por qué no, un brillo de esperanza en la destrucción, porque a través de la concienciación se puede revertir esta dramática situación.

 

Olaf Otto Becker's pictures are witnesses of the slow but steady transformation of the world we live in. A wake-up call to the climate emergency, a reflection of what our actions on Earth cause and, why not, a glimmer of hope in the destruction, because through awareness we can reverse this dramatic situation.



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