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SKAGWAY, ALASKA, DE LA FIEBRE DEL ORO A LA DEL TURISMO



Skagway es la ciudad o más bien pueblo más"turístico" de Alaska y la segunda parada de mi viaje por este estado norteamericano.

Nacida durante la fiebre del oro, al igual que Juneau, Fairbanks y muchas otras ciudades de Alaska, esta ciudad es ahora el símbolo de la frenética búsqueda que llevó a miles de hombres esperanzados a abandonar sus hogares durante los siglos XIX y XX y partir hacia los inaccesibles territorios del norte.

Skagway es así: Por un lado imagínate el decorado de una vieja película del oeste, con el saloon en el centro de la calle, rodeado de casas de madera cada una de un color diferente. Y por otro, añadamos numerosos cruceros apiñados a lo largo de la orilla, cada uno con el doble o triple de pasajeros que la pequeña población local, y que abren sus puertas de golpe y sueltan a una caótica multitud de turistas internacionales que se arremolinan en el muelle a la espera de sus excursiones contratadas en el crucero.

La ciudad, antaño lugar de encuentro de los "cazadores de oro", ahora es un pequeño lugar de poco más de 800 habitantes que viven del turismo y que llega a recibir de mayo a septiembre a casi un millón de turistas de todas partes del mundo dispuestos a gastar lo que haga falta por llevarse un recuerdo de la "fiebre del oro"

Si uno es un viajero solitario y aventurero, o si ha elegido Alaska como destino por su reputación de desierto, el ambiente aquí puede parecer un poco artificial. Pero así es Skagway, mantenida a lo largo de los años como lo fue durante la fiebre del oro. Todo aquí habla de las aventuras y desventuras de los buscadores que se dirigían al Klondike, y es desde aquí donde comienza una de las mayores atracciones del estado: la Ruta del Paso Blanco y el Yukón.

¿Estais preparados para viajar a otra época? Pues vamos.

 

Skagway is the most “touristy” town (or rather village) in Alaska. Born for the gold rush, like Juneau, Fairbanks, and many other Alaskan cities, this town is now the symbol of the frantic search that brought thousands of hopeful men to leave their homes during the nineteenth and twentieth centuries and set out for the inaccessible territories of the north.

Imagine the set of an old western movie, with the saloon in the center of the street, surrounded by wooden houses each of a different color. Then add numerous cruise ships huddled along the shore, each holding twice as many passengers as the small local population, opening their doors all at once and letting chaotic crowds of international tourists swarm onto the quay.

If you are a solitary, adventurous traveler, or if you have chosen Alaska as your destination because of its reputation as a wilderness, the atmosphere here may seem a bit artificial. But that’s just how Skagway is, maintained over the years as it was during the gold rush. Everything here speaks of the adventures and misadventures of prospectors heading to the Klondike, and it’s from here that one of the state’s biggest attractions begins: the White Pass and Yukon Route.