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ASÍ FUE LA DESTRUCCIÓN DEL BAJO MANHATTAN, SEGÚN DANNY LYON



Si llegar al museo del ICO en plena nevada “histórica” en Madrid fue una auténtica odisea, más impresionante fue el encontrame una sala completamente vacía de gente. La ausencia de sonido (sólo la ventisca de la nevada afuera en las calles) hacían aún más impactantes si cabe las fotografías de Danny Lyon sobre la Destrucción del Bajo Manhattan en 1967.

La exposición nos sumerge en un Nueva York ahora desaparecido, que el autor de estas fotos descubrió cuando acababa de regresar de su vida itinerante con la banda de moteros Chicago Outlaws. Vio a varios operarios destruyendo algunos edificios del área del Puente de Brooklyn y la Calle West y empezó a fotografiarlos.

Lo que movió a Danny Lyon no fue su interés, inexistente, por la relevancia arquitectónica de los edificios, sino la posibilidad de documentar la desaparición de uno de los barrios más antiguos de Nueva York y a sus escasos últimos habitantes.

Son 75 fotografías que, sin lugar a dudas, impactan por su realidad y dramatismo.

If reaching the ICO museum in the middle of a "historical" snowfall in Madrid was a real adventure, it was even more impressive to find a hall completely empty of people. The absence of sound (only the blizzard of the snow on the streets) made Danny Lyon's photographs of the destruction of Lower Manhattan in 1967 even more impressive.

The exhibition takes us into a now-disappeared New York, discovered by the author of the photos when he had just returned from his itinerant life with the Chicago Outlaws biker band. He saw several workers destroying some buildings in the Brooklyn Bridge and West Street area and began to photograph them.

What moved Danny Lyon was not his non-existent interest in the architectural relevance of the buildings, but the possibility of capturing the vanishing of one of New York's oldest neighborhoods and its last few inhabitants.

There are 75 photographs that, without a doubt, have an impact on its reality and drama.



El de Lyon es un ensayo visual sobre la ciudad que aún late entre las ruinas, en un momento de destrucción y fantasmas. Un recuerdo de lo que fue el Bajo Manhattan, hasta su desaparición parcial a finales de los años 60. Lyon documentó con su rolleiflex el proceso de demolición de 24 hectáreas en pleno Nueva York. Es el adiós de la robusta ciudad decimonónica para, entre otras cosas, hacer hueco al World Trade Center. Paradójicamente, la destrucción se abriría paso allí de forma aún más abrupta años después.

Es Nueva York, con sus imponentes edificios conocidos por todo el planeta, pero hay algo aquí (los ladrillos amontonados para ser vendidos, el primer plano del mobiliario de otro tiempo, los capataces blancos y los operarios negros) que podríamos encontrar en cualquier barrio apisonado por el progreso de cualquier lugar del planeta.

Lyon's is a visual essay about the city that still beats among the ruins, in a moment of destruction and ghosts. A reminder of what was Lower Manhattan, until its gradual collapse at the end of the 1960s. With his rolleiflex, Lyon documented the demolition process of 24 hectares in the heart of New York. It is the farewell of the robust nineteenth-century city to, among other things, make room for the World Trade Center. Paradoxically, the destruction would make its way there even more abruptly years later.

It is New York, with its stunning buildings known all over the planet, but there is something here (the bricks piled up for sale, the foreground of the furniture of another time, the white foremen and the black workers) that we could find in any neighborhood that has been crushed by the progress of any place on the planet.



Todo este lugar tenía más de un siglo de antigüedad, con edificios que, en algunos casos, se remontaban a la Guerra de Secesión. Pero estas imágenes también son un retrato de las personas que vivían allí, de habitaciones vacías con dibujos infantiles, muebles, huecos de escalera, paredes, ventanas y revestimientos de madera.

Y son, por último, fiel reflejo de un debate urbanístico que, en pleno apogeo en los Estados Unidos de la década de 1960, continúa vigente en nuestros días: el que enfrentaba a los defensores de una ciudad amable en la que poder desarrollar una vida comunitaria activa en la calle (Jane Jacobs), frente a quienes propugnaban una renovación urbana más especulativa en la que las infraestructuras para el automóvil particular tuvieran un peso muy importante (Robert Moses).

This whole place was more than a century old, with buildings that, in some cases, dated back to the Civil War. But these images are also a portrait of the people who lived there, of empty rooms with children's drawings, furniture, stairwells, walls, windows and wooden coverings.

And finally, they are a faithful reflection of an urbanistic debate that, at the height of the 1960s in the United States, is still going on today: the one that pitted the defenders of a friendly city in which to develop an active community life on the street (Jane Jacobs) against those who proposed a more speculative urban renewal in which the infrastructure for the private car had a very important weight (Robert Moses).



Danny Lyon, uno de los principales impulsores del “nuevo documentalismo” y, también, uno de los representantes de los denominados “concerned photographers” (fotógrafos comprometidos), es considerado como uno de los más influyentes y originales fotógrafos del siglo XX. Su obra, que forma parte de las principales colecciones del mundo – incluidas las del MoMA y el Art Institute de Chicago–, destaca por la especial implicación que demostró con las comunidades y temas que fotografió en los Estados Unidos. Entre sus principales trabajos, además de La destrucción del Bajo Manhattan (1967), se encuentran Uptown (1965), The Bikeriders (1967) o Conversations with the Dead (1971).

Danny Lyon, one of the main movers of the "new documentalism" and also one of the representatives of the so-called "concerned photographers", is considered as one of the most influential and original photographers of the 20th century. His work, which is part of the world's leading collections -including those of the MoMA and the Art Institute of Chicago-, stands out for the special involvement he demonstrated with the communities and subjects he photographed in the United States. Among his main works, in addition to The Destruction of Lower Manhattan (1967), are Uptown (1965), The Bikeriders (1967) and Conversations with the Dead (1971).


Llevo puesto jersey de HUGO BOSS, pantalón de DAN JOHN, chaqueta de DO REGO & NOVOA y zapatos de COS

I am wearing a HUGO BOSS sweater, DAN JOHN pants, DO REGO & NOVOA jacket and COS shoes

Blog de tendencias, moda y lifestyle para hombres escrito por el periodista, blogger e influencer Miguel Biedma

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