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LAS FOTOGRAFÍAS DEL ALMA DE DARÍO VILLALBA



Estoy alucinado. Llevo más de una hora contemplando las obras de Darío Villalba en la Sala Alcalá 31 de Madrid y tras mirar las fechas en las que las hizo y me he quedado pasmado. Porque si estos personajes, embutidos en burbujas de metacrilato que cuelgan como crisálidas amenazadoras, me resultan novedosos en 2019 ¿qué pensarían sus espectadores españoles de hace casi cincuenta años cuando él los expuso por primera vez? ¿Qué pensó la crítica de entonces?

La única conclusión a la que llego es que Darío Villalba fue un precursor, un adelantado a su época. No creo que sea lo mejor que le puede pasar a un artista, porque el término le condecora pero señala también su impuntualidad con la historia. Y además no siempre la historia suele ser justa y sólo valora según quién mire por el retrovisor.

No sé, reflexiono todo esto con un poco de melancolía y de sentimiento de culpa por no haberme enterado antes de la existencia de este maravilloso fotógrafo del que el propio Andy Warhol se refirió en su día como el maestro del Pop Soul. Pop del alma, si se puede decir así.

Y yo creo que sí, que por ahí podemos situarle. Fotografiando el alma.

 

I'm hallucinating. I have been contemplating Darío Villalba's works for more than an hour in Sala Alcalá 31 in Madrid and after looking at the dates on which he did them, I have been astonished. Because if these characters, embedded in methacrylate bubbles that hang like threatening chrysalis, are new to me in 2019, what would Spanish spectators think almost fifty years ago when he first exhibited them? What did the critics at the time think?

The only conclusion I come to is that Darío Villalba was a forerunner, one ahead of his time. I don't think it's the best thing that can happen to an artist, because the term decorates him but it also indicates his impunity with history. And besides, history is not always fair and it only values according to who is looking through the rear-view mirror.

I don't know, I am reflecting all this with a little melancholy and some feeling of guilt for not having found out before the existence of this wonderful photographer that Andy Warhol himself referred to as the master of Pop Soul. Pop of the soul, if you can say so.

And I think so, that's where we can situate him.